V.P Tecnología

En los diferentes años que he instruido en cursos de formación para certificaciones Cisco, he logrado escuchar historias de personas que se inscriben porque un conocido obtuvo una certificación y logró conseguir un trabajo en otro país en un mejor vecindario y condiciones de vida; logro un ascenso que lo llevó de oficinista a especialista en el departamento de redes y telecomunicaciones; o un amigo consiguió un trabajo en una empresa Partner de Cisco, con un sueldo de 5000 $ que, comparado con los 600 que ganaba antes, pues, parece la fortuna de toda una vida. Las certificaciones son famosas por impactar positivamente en el logro profesional al facilitar al portador: prestigio como experto en un área; mejores ingresos, y, gran respaldo técnico para optar a un mercado laboral global. Poseer las certificaciones adecuadas puede representar un gran logro que muchos concuerdan impactará positivamente su carrera profesional

Sin embargo, una cosa es querer poseer una certificación y otra es lograrlo. Una cosa es querer participar en una competencia y otra muy difícil cumplir y lograr culminarla con éxito. En mi experiencia, menos de la mitad de las personas que asisten a un curso de formación realizan un esfuerzo serio en conseguirla. Es común ver mucho entusiasmo al principio pero, con el transcurrir de las semanas, se va desvaneciendo la confianza inicial y va sustituyéndola una duda profunda. En la mayoría de los casos esto se traduce en abandono o fracaso.

Las certificaciones son una forma en la que expertos guían a gran escala la formación de los nuevos ingenieros. Russ White en su artículo Why I Support Certifications  expresa  algunas ideas con respecto a la importancia de este tipo de acreditaciones.

Una de ellas es que, precisamente, las acreditaciones constituyen una meta, quizás ambiciosa, que involucra dinero, equipos y tiempo; por lo que algunos profesionales dudan si de verdad tiene sentido hacerlo. La pregunta que quizás muchos se hacen es: realmente necesito obtener certificaciones para poder conseguir trabajo o para destacarme como profesional. Buscarle respuestas a este dilema se torna relevante para cualquer profesional en el área de tecnologías de la información, especialmente en el pais donde vivo, Venezuela, ya que el costo de formación y derechos de presentación de los exámenes pueden superar considerablemente, y digo CONSIDERABLEMENTE, el sueldo que un especialista puede devengar

¡Tiempo, tiempo tiempo! Cuando estamos estudiando, parece que no tenemos suficiente. Tal vez la culpa sea nuestra al no revisar con cuidado las actividades que nos ocupa el día. Una lista de "cosas por NO hacer" quizás sea la solución.
 
Hacer una lista con las cosas que nos hacen perder el tiempo resulta útil, lo que nos ayuda a evitarlas
 
¿Qué debe contener?
 
Primero piensa en las cosas que realizaste el mes pasado e identifica aquellas:
 
  • Tareas improductivas
  • Proyectos inútiles en los cuales desperdiciaste el tiempo
  • Distracciones
 Finalmente, anótalas y ¡Ya tenemos nuestra lista de cosas por NO hacer!
 
¿Qué debes hacer con esta lista? Muy fácil, colócala en tu lugar de estudio, de esta forma te servirá como recordatorio permanente de las cosas que te restarían ese tiempo que pueden aprovechar en el estudio.
 
Ahora que sabes cómo se hace, ¿Qué cosas colocarías en tu lista de cosas por no hacer?